• Federico Quinzaños

México, el motor de América

Hace casi 10 años, en una librería del aeropuerto de Heathrow, Londres; tomé un libro titulado: “Los próximos 100 años”. Lo que me cautivó fue el reverso de aquel libro, que hacía referencia a lo escrito por George Friedman, quien pronosticaba para el próximo siglo lo siguiente:


“China se fragmentará, Estados Unidos tendrá una nueva guerra fría con Rusia, emergerán nuevas superpotencias como Turquía, Japón y Polonia y, por último, México se convertirá en una fuerza importante en el escenario geopolítico; lo cual será un gran reto para Estados Unidos”.


Quedé atónito. Era la primera vez que veía un pronóstico como ese de mi país, por lo que compré el libro, fui a una conferencia de George Friedman y tiempo después tuve la oportunidad de invitarlo a Queréaro. Durante una charla me dijo lo siguiente:


“México será el gran motor de América”



Así como Polonia y Turquía, México también es un país bisagra; es decir, que articula dos mundos distintos. Polonia en medio de Rusia y Europa, Turquía en medio de Medio Oriente y Europa, México al parecer es una bisagra más compleja, ya que se encuentra entre Norteamérica y América Latina, pero a su vez entre el pacífico y el atlántico.


Friedman narra como el mundo cambia cada 20 años y no vuelve a ser igual a pesar de que todos buscan regresar al pasado, esto como consecuencia de los cambios generacionales. El siglo XX nos demostró que cada 20 años las potencias globales se transforman y al parecer, el siglo XXI comienza a cambiar de manera más acelerada, por lo que posiblemente ahora comenzará a cambiar cada 10. Sabemos que vivimos un cambio de era, el mundo viviendo una reconfiguración política y social, la tecnología avanzando rápidamente, las redes sociales y startups ocupando un lugar preponderante en la vida de las personas y la incertidumbre del escenario post COVID-19 en la mente colectiva.


El cambio global generará un nuevo mundo: emergerán nuevos líderes, industrias, instituciones y regiones, pero también caerán aquellas que no se adapten. Aunado a estas transformaciones a nivel geopolítico se viven tensiones a nivel comercial entre las dos potencias: China y Estados Unidos; siendo el COVID-19 un parteaguas de donde surge y se plantea un fenómeno empresarial conocido como el Nearshoring, en el que Estados Unidos preferirá consolidar sus procesos de negocio y tecnología en países cercanos, a diferencia de su estrategia del pasado conocida como offshoring, en donde prefería producir en países lejanos para reducir costos. El gran problema es que la logística internacional se ha desarticulado y encarecido por distintas razones, por ejemplo:


Traer un contenedor de China a México en el pasado, tenía un costo máximo de 2,000 dólares, actualmente ese precio ha disparado sus costos arriba de los 10,000 dólares. Sin duda alguna esto repercute en los costos finales de los productos y cambia por completo la dinámica comercial, de inversión y desarrollo de proyectos de cara a los próximos 10 años.


Es momento de que México realice un análisis FODA para así poder enfocarse en sus fortalezas y posteriormente en sus oportunidades. Las debilidades y amenazas las tenemos ya en el radar.


Así como el mundo se expandió en el pasado, ahora probablemente se contraiga. Estados Unidos sabe la complejidad de competir directamente con China, y la Unión Europea necesita de Norteamérica.


Bajo una visión sustentable, competitiva y de buenas prácticas, lo que tiene México para ofrecer, es:



1. Impulsar un plan de desarrollo ordenado de atracción de inversión estadounidense enfocado en el nearshoring, sobre todo en temas de bio-tecnología, ITS, y tecnologías 4.0


2. Impulsar un mega plan de desarrollo agroalimentario para lograr una posible autosuficiencia.


3. Impulsar un plan de autosuficiencia energética, sobre todo de energía solar.


4. Desarrollo inmobiliario sustentable y ético en zonas turísticas para una mayor movilización.


5. Eficiencia logística de puertos, fronteras, aduanas, etc.



Estas 5 fortalezas sin duda alguna harán que México sea el motor de América y que el bajío se convierta en el engrane de dicho motor.

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